Mujer y Alcohol

Hace años, la adicción de la mujer al alcohol se presentaba principalmente de dos formas:

  • Como ama de casa: no saliendo de su domicilio y guardando su adicción al alcohol como un secreto inconfesable, como una medicina para su depresión, lo que dificultaba el acercamiento a medidas terapéuticas.
  • Como relación social: donde sólo bebían las mujeres que se dedicaban a determinadas profesiones.
  • Actualmente la mujer ha pasado de estar dedicada exclusivamente a las labores domésticas a integrarse de forma permanente y activa en los sectores sociales. El rol social se ha modificado sustancialmente y sus pautas de consumo y conductas se han adaptado a este cambio. La mujer actualmente se iguala en su modo de actuar al varón llegando a asumir modelos de consumo masculino, sin necesidad de justificarse ante nadie, aunque sigue manteniendo una cierta tendencia a la ocultación del problema.

    A este cambio social hay que añadirle que muchas mujeres padecen desde la adolescencia las consecuencias de su marginación de género, y esta marginación desemboca en un uso más abusivo del alcohol. Superada la adolescencia, las mujeres que acceden al mercado laboral o se emancipan del hogar familiar se ven impelidas a la hipercompetitividad, pues deben demostrar más que sus compañeros de trabajo. De este modo, en los últimos años el uso del alcohol ha sido incorporado por el género femenino a su repertorio conductual como un elemento positivo, satisfactorio y como uno de los estandartes de liberación e independencia dentro del rol femenino, convirtiéndose el alcohol en un símbolo de rebeldía, igualdad y liberación.

    Existen una serie de razones que hacen a la mujer adicta al alcohol:
  • LA SOLEDAD, sobre todo, en el ama de casa
  • BEBER es como una forma de escapar a situaciones extremas
  • Conflictos emocionales con pareja, hijos, familiares…
  • Presiones de todo tipo: laboral, familiar…
  • Falta de autoestima provocada por la valoración negativa de su propio autoconcepto
  • Sentimiento de rechazo social (No ser nada para nadie)
  • Consecuencias del alcoholismo femenino en el entorno familiar:
  • Al ser esposa y madre, el pilar de la familia, cuando ésta padece alcoholismo, los esquemas familiares se desmoronan, produciendo una destrucción y desestructuración difíciles de recomponer.
  • Mayor afectación y repercusión en los hijos cuando estos son aun pequeños.
  • Sentimiento de vergüenza en todos los miembros de la familia, en especial en el cónyuge, que lleva en muchos casos a ocultar y enmascarar el problema del alcohol.
  • Todas las consecuencias de tener un familiar alcohólico se valoran mucho más graves cuando es ella la enferma alcohólica.

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