Tipologías del consumidor/a de alcohol

Hay tantos tipos de enfermos/as alcohólicos/as como personas que padecen la enfermedad. Aún así, son muchas las clasificaciones que se han ido haciendo a lo largo del tiempo, pero optamos por la que se presenta a continuación:

  • Bebedor/a excesivo/a habitual: persona que presenta un consumo excesivo diario (más o menos fijo), tolerancia importante, incapacidad para la abstinencia y en la mayoría de los casos una dependencia física de la que no es del todo consciente por la regularidad de sus consumos, estando socialmente integrado/a (bebedor/a típico/a mediterráneo/a). No se suele emborrachar nunca o casi nunca, su organismo está acostumbrado al alcohol y no puede dejar de beber.

  • Bebedor/a intermitente (Alcoholómano/a): persona que habitualmente no bebe pero que, en cuanto toma contacto con el alcohol, se descontrola y no puede dejar de beber hasta llegar a la embriaguez completa. A menudo, empalma una borrachera con otra y se pasa así unos días, al cabo de los cuales se encuentra al fin "descargado/a" de sus angustias, deja de beber y reanuda su vida normal.

  • Bebedor/a de uso ocasional: la persona busca los efectos rápidamente, es por lo tanto un consumo a grandes dosis en poco tiempo para obtener de forma inmediata los efectos desinhibidores y entregarse inmediatamente a ellos. Es la manifestación más reciente del consumo juvenil y de fin de semana. Este tipo de alcoholismo irá induciendo a la persona al consumo habitual, aunque sea de fin de semana, de tal manera que sin el tóxico no se lo pasará bien.

  • Bebedor/a enfermo/a psíquico/a: persona con enfermedad psiquiátrica previa (trastorno depresivo, trastorno de ansiedad, trastorno de personalidad, "psicosis") que inicia el consumo como "autotratamiento" de su enfermedad previa, desarrollando adicción y agravamiento de su psicopatología.

  • Las tipologías son, en muchos casos, superponibles y un mismo enfermo/a puede pasar por ellas en diferentes momentos de la evolución de su enfermedad.